En las noches me extiendes tus brazos, quitas mis penas, mis lágrimas, todo lo que me hace mal, con un toque tuyo se va, yo como un niño, tomo tus manos, las pongo sobre mi corazón y las dejo ahí, porque se que si hago esto el se llenará de vida, de alegría, de paz, de razones para vivir, tu abrazo es suficiente y es todo lo que necesito para ser, para existir, al tocarte mi corazón se emociona, se transforma, las cadenas que lo ataban, desvanecen, el muro que había entre mis sueños y mi realidad parece desmoronarse como quitandole autoridad a mis atormentadores, que no son más que pequeños miedos, que se creen grandes, tú los tomas uno por uno los llevas a donde siempre deben estar en el pasado, tus palabras confortan mi ser, me llenan de ti, me inspiras con tu paso en mi vida, tu estela marca el rumbo que debo seguir, yo simplemente te sigo, a qué precio, por amor, describir es limitar y no pienso hacerlo contigo, aunque no pueda ver tu rostro, aunque ni siquiera pueda ver los brazos con los que me abrazas, confio en ti y en lo que me muestras.
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